Dolor en Urdinarrain: Falleció el reconocido meteorólogo Eduardo Aubert

Este mediodía se conoció la noticia en Urdinarrain. Tenía 79 años y se encontraba en su domicilio donde fue hallado por la policía que se presentó en su casa de calle Pbro Kaul luego de que llamara la atención de que no se lo veía y tampoco atendía su teléfono. 

Eduardo Vicente Aubert fue durante más de 30 años el meteorólogo mas reconocido del sur entrerriano. A sus 79 años ya estaba jubilado pero aun así seguía a cargo de la estación meteorológica de Urdinarrain hasta que el 6 de Noviembre de 2020 sufrió una descompensación y un accidente con su auto, que si bien no fue de gravedad, lo mantuvo al margen de su actividad principal y desde entonces permanecía más en su casa y ya no se lo veía tanto por la ciudad.

Sus allegados y amigos solían llamarlo por teléfono y llamó la atención en la mañana de este domingo 21 de Marzo ya que no atendía el mismo, por lo que se solicitó la presencia de la policial local que se presentó en su domicilio y al no recibir respuesta decidieron ingresar y se encontraron con que Aubert se encontraba tirado al lado de su cama y lamentablemente sin signo vitales.

 

¿ Quien era Eduardo Aubert?  En esta nota redactada el 18/09/2014 y publicada en Diario El Día, el meteorólogo de la ciudad narró su propia historia. 

EDUARDO AUBERT:   El hombre detrás del Meteorólogo

Su nombre está relacionado puramente con la meteorología pero detrás de esa imagen también hay un hombre apasionado de la aviación y un locutor que fue la voz de grandes éxitos en el deporte y realizaba publicidad rodante en el pueblo. Una historia de un hombre que la luchó hasta llegar a vivir de lo que amaba.

JUAN FERNÁNDEZ

Hoy ya pasaron 73 años de aquel 2 de Julio de 1941 donde en la localidad de Irazusta nacía un niño, hijo de una familia humilde, que trabajaba de peones de una estancia llamada “La Loma” en la zona de colonia Las Flores en esa parte del sur entrerriano, allí vivió sus primeros años hasta que un día su familia decidió trasladarse a la localidad de Britos donde concurrió a la Escuela primaria Chacabuco, y así comenzó la historia de un jovencito que soñaba con convertirse en aviador y miraba constantemente las nubes y a esa edad ya decía que eran sus amigas…

La vida no fue fácil para una familia conformada por dos hermanos varones y tres mujeres que luchaba constantemente para salir de los sobresaltos económicos, pero a pesar de esto, hoy muchos años después, Eduardo Aubert quien concretó su sueño de ser aviador profesional y llegar al título de meteorólogo nacional, se le inundan los ojos de lágrimas al recordar su historia y dice: “Aunque uno venga de familia muy humilde, si uno quiere se puede superar”…

«Desde pequeño decía que las nubes eran mis amigas» contaba Eduardo

¿Cómo fue su vida en los años de su juventud?

Siempre mi vida fue creciendo golpe a golpe con la economía, era difícil la vida, trabajé desde chico a los 13 o 14 años en la lechería “La Vaquita” de ordeñador y trabajos de campo, pero luego por problemas de salud de mis padres, con mucho sacrificio se logró comprar una casa en Urdinarrain, ahí en esa época se me ocurrió hacer publicidad rodante en la calle y armé dos bocinas que colocaba arriba de un auto y salía por las calles dando publicidades porque no había radios en el pueblo.

Además hacía de la voz del estadio en el club Deportivo donde hacia una cosa muy desordenada con mucha furia y mucha garra, me lo había tomado muy en serio porque a mí me parecía que estaba trasmitiendo los partidos, con la diferencia que me escuchaba todo el estadio, entonces los árbitros me retaban porque el rival que iba perdiendo se enojaba como gritaba los goles. Me gustaba mucho hablar y les ponía apodos a los que jugaban, por ejemplo  “Muñeco” Boullon o “Tacita” Fallet y hasta el día de hoy les quedó ese apodo, era muy ferviente a la hora de dar las formaciones por la voz del estadio y la brava era cuando se jugaban los clásicos donde me llegaron a cortar los cables o me cascoteaban la cabina. Igualmente yo era de Deportivo pero respetaba mucho a Juventud, aunque eran otras épocas tanto en los partidos oficiales como en los nocturnos donde vi cada cosa y cada pelea que daban miedo, no había alambrados olímpicos, se armaban grandes partidos nocturnos pero a veces cuando unos perdían se enojaban y sacaban el cuchillo, yo ahí me callaba para que no se la agarren conmigo.

¿Y la publicidad rodante como era?

No, había radios y era la forma de informarse, entonces cuando abría una carnicería o cualquier comercio me daban la publicidad y yo la gravaba y salíamos por todo el pueblo y también a los pueblos vecinos donde también hacíamos publicidades de los bailes, el problema era cuando te ibas lejos y se te rompía el auto. Pero era una forma de ganarse la vida y yo pude un tiempo vivir de eso

¿Y su amor por la aviación cuando comenzó?

Desde muy chico me gustaba y era uno de mis sueños y lo logre, iba en moto a hacer un curso al aeropuerto de Concepción del Uruguay, mientras trabajaba en una estación de servicio, pero a mí me gustaba la aviación y pude aprobar el curso y comencé a perfeccionarme llegando a ser piloto remolcador, es mi pasión hasta el día de hoy aunque me ha frenado un poco la parte económica. Me recibí de piloto de avión a los 29 años y realice muchos vuelos. Además estuve en muchos festivales aéreos… pero mi real sueño era ser piloto de línea y atravesar los mares en esos grandes aparatos

Su otro gran amor: El Aerodromo y la aviación, Eduardo Aubert colaborando en una de las llegadas del Gobernador a la ciudad

No conforme con eso también fue en la búsqueda de ser meteorólogo…

Si, también era algo que me apasionaba, mi madre siempre me decía: porque vivía mirando las nubes, y yo le decía que me encantaba hacerlo y que las nubes eran mis mejores amigas, me recortaba diarios con artículos meteorológicos y hacia carpetas y las estudiaba y luego logré que me dieran un curso a distancia del Servicio Meteorológico Nacional, realice el curso en Gualeguaychú y otra parte en el INTA de C. del Uruguay  , ya era grande porque me costó años conseguir ser meteorólogo por eso siempre le digo a los chicos que hay que ser persistente cuando uno desea algo. Fue así que luego hable con el Intendente (Héctor) Altinier y le consulte si me podían adelantar la plata y me la descontaban del sueldo yo iba a comprar una estación meteorológica y la respuesta fue que sí, pero que la iban a comprar ellos, e iba a ser una estación municipal. Así nació entonces esta estación que hoy ya tiene 19 años…

Aubert también realizaba charlas a alumnos de toda la provincia

Hoy le dedica su vida a esto…

Si, por eso hoy siento tronar y aunque sea de madrugada me levanto y me vengo para la estación, igual si estoy en alguna fiesta o algo así, porque tengo que salir si o si para saber el estado del tiempo, si estoy en otra ciudad y está mal el tiempo yo me vengo para Urdinarrain. Mi mujer me acompaña pero a veces es cierto que a ella a veces le cuesta que yo esté más acá que en mi casa pero la verdad es que siempre me ha apoyado en esto que es lo que me apasiona. Si hay tormenta yo tengo que estar y por más que intente dormir no puedo porque me pongo nervioso sabiendo que es acá donde tengo que estar y aportar datos para quien necesite el comportamiento del clima.

Merecido reconocimiento: En Octubre de 2020 le pusieron su nombre a la Estación Meterológica de Urdinarrain

 

 

 

 

 

 



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