Urdinarrain: Un delincuente ingresó a un kiosco, forcejeo con la familia y se llevó dinero

Lucas Revori es un joven comerciante de la ciudad que tiene una dificultad motriz. Esto no impide que lleve adelante su emprendimiento; un Kiosco que está ubicado en el microcentro de Urdinarrain. Un delincuente ingresó al comercio e hizo pasar unos minutos difíciles a la familia.

El robo sucedió en las primeras horas de la madrugada del sábado pasado, según relató el propio Lucas en el programa “La Mañana y su Gente” que se emite por Radio Cristal, el delincuente aprovechó la tormenta que se desataba en esas horas en la ciudad. “Eran cerca de las 2 de la madrugada, aprovechando la lluvia, rompieron los vidrios de la puerta del garaje. Rompieron ese vidrio de arriba y ahí uno se mandó para adentro”
“Mi sobrino de 10 años escuchó un estruendo y se levantó, junto con mi mamá fueron para la zona del garaje donde funciona el negocio. Ahí el delincuente se escondió detrás de unos cajones de cerveza y luego salió y la agarró desde atrás a la altura del cuello a mi mamá, mientras mi sobrino gritaba que la suelte, decía ¡dame el dinero!, ¡Dame el dinero!. En ese momento llegué yo, me pegó y me empujó, se llevó la plata aproximadamente unos 3 mil pesos que tenía en cambio, le abrí la puerta y se fue”.

Lucas considera que el ladrón tenía un cómplice que esperaba afuera ya que para ingresar por el lugar que lo hizo, el delincuente tendría que haber recibido ayuda ya que es la parte superior de la puerta, donde rompieron los vidrios y corrieron un separador de los Ventiluz y por ese estrecho lugar pasaron.

El delincuente rompió el vidrio y corrió el separador de la puerta.

Además el joven mostró su indignación por lo sucedido: “Es el colmo que uno se tenga que enrejar y trabajar así incómodo.  Te quedas con cierto miedo, sobre todo a la noche cuando escuchás ruidos”

Siempre según el testimonio de la víctima, la policía llegó a los pocos minutos al lugar: “Llamé a la policía al 101 y estuvieron en el lugar, también estuvo personal de criminalística que sacaron fotos y levantaron algunas huellas. Pero hasta ahora nada” indicó, agregando que el delincuente se cortó con los vidrios ya que había algunas gotas de sangre. 

Al momento del robo había un niño de 10 años en el lugar que Lucas considera que “no se olvida más” del momento que vivieron.  

“Hay que seguir trabajando igual, no queda otra. No deberían pasar estas cosas pero pasan. No es justo que uno se tenga que enrejar, pero hay que seguir porque uno no puede cerrar el negocio por esto” relató Revori en la nota radial.

El ilícito no fue dado a conocer por la policía públicamente ni tampoco hubo detalles de la investigación.

Urdidigital visitó a la familia y la mamá de Lucas relató que el delincuente la sorprendió porque estaba escondido. «Me tomó desde atrás y me tapaba la boca con fuerza, luego le pegó a Lucas» indicó la mujer.

 

LA NOTA:  

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