Inconsciencia ambiental: Así abandonan los residuos a orillas del Río Gualeguay

Lectores enviaron a UrdiDigital fotos de como queda el río luego de la gran concurrencia del fin de semana. Restos de basura como botellas de vidrios, plásticos, latas de cerveza abandonadas en la misma arena a solo metros del curso de agua. Una verdadera inconsciencia ambiental. Al estar cerrado Arenas Blancas muchos visitantes eligen pasar hacía el otro sector (Dpto Tala) y allí se da el descontrol. 

El río Gualeguay, el curso de agua totalmente entrerriano que atraviesa casi toda la provincia entregando paisajes maravillosos que  se caracteriza por las formaciones de extensos bancos de arenas blancas y por sus numerosas especies vegetales y animales silvestres es un lugar sin igual que tiene muchos amantes de la naturaleza que difunden su belleza y tratan de crear conciencia sobre los cuidados que el mismo necesita.

Cientos de personas eligieron ese lugar del río Gualeguay.

Fotos enviadas a UrdiDigital // restos de residuos en la arena a pocos metros del río.

Sin embargo, poco parece importarles esto, a aquellos que carecen de conciencia ambiental y social. Este fin de semana tal cual informó UrdiDigital, cientos de personas en el Río Gualeguay en la zona del puente en Costa San Antonio decidieron pasar horas de un fin de semana que presentó altas temperaturas.

Poco importó las medidas de Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio que rigen en la provincia por la Pandemia del Covid-19. Mucha gente dice estar: «cansada» y para escapar de la rutina, buscó la naturaleza. Muchos de ellos al estar cerrado el Balneario Municipal «Arenas Blancas» que coordina y controla el Municipio de Urdinarrain, decidieron, como en este caso pasar el puente y ya en Departamento Tala bajaron a orillas del Gualeguay. Muchos visitantes del río llegaron de localidades como Mansilla, y de otros sectores del Departamento Tala como también muchos Urdinarraenses.

Como siempre sucede, algunos hicieron las cosas bien, se mantuvieron con su grupo y limpiaron el sector donde estuvieron y hasta se preocuparon en llevarse los residuos que generaron. Sin embargo fue mucho mas notorio los rastros que dejaron los inconscientes los que dejaron todo abandonado en el mismo lugar, botellas, cajas, latas de cerveza y cajas de vino desparramadas por la arena a solo metros del curso de agua, mas y mas botellas plásticas. Sin importar nada el daño que todo esto produce al medio ambiente y a la vida acuática.

 

Botellas plásticas, de vidrio y vasos abandonados en el lugar

 

¿Cuán grave es el problema ambiental que genera la contaminación por plástico?

Martín Blettler, investigador adjunto del CONICET en el Instituto Nacional de Limnología (INALI, CONICET–UNL), comparte algunos de sus conocimientos sobre el tema e invita a la reflexión y a la acción.

Desde 2016, su grupo de investigación lleva adelante estudios que han arrojado resultados preocupantes: detectaron un alto índice de contaminación por plástico en los cursos de agua del Paraná, la Laguna Setúbal, cercana a la ciudad de Santa Fe, y en cauces cercanos. “Las botellas y otros residuos plásticos son extremadamente abundantes; sin embargo como sociedad aún no vemos el problema en su total magnitud y no lo asociamos con lo que realmente significa”, manifestó Blettler cuyo estudio arrojó una media de casi 100 botellas por kilómetro sobre las márgenes del río.

En términos generales, el investigador supone que gran parte de la sociedad no le presta tanta importancia a la contaminación por plástico porque no asocia este material con basura: “Esto lo sabemos mediante un estudio que estamos realizando en nuestro laboratorio en el marco de una tesis posdoctoral que incluye, entre varias temáticas, encuestas a pescadores artesanales”, explicó el científico. “Ellos ven los plásticos flotando pero no lo relacionan con algo negativo o de gran impacto. Pareciera que la contaminación se asocia solamente con la química y otra cosa diferente es la basura que se ve flotando”.

Vista de los residuos. De fondo el agua del Río y detrás el Puente

Lo que se ve y lo que no

Los investigadores también han detectado grandes cantidades de microplástico. La acción de los rayos UV, la fricción del agua y la arena, entre otros factores, degradan el macroplástico; lo fragmentan y lo transforman en microplástico de origen secundario. Esto quiere decir que antes fue otro producto ‒por ejemplo botellas, bolsas plásticas y restos de telgopor‒ y que se ha reducido o desgastado hasta fragmentos menores a 5 mm.

“Al microplástico lo hemos encontrado en cantidades alarmantes —advirtió Blettler—. Comparado con otros estudios internacionales, estamos superando todos los límites”. Sin embargo, el científico también reconoce que en algunos lugares lo han encontrado en proporciones menores. “Si bien la distribución es heterogénea, en algunos lugares hemos tenido que contar dos veces porque nos ha parecido inadmisible la cifra encontrada: en algunos sectores alcanza las 35.000 partículas por metro cuadrado”.

“En la actualidad, lamentablemente no existe una tecnología que permita quitar esos microplásticos del ambiente. Con los residuos más grandes, podemos organizar campañas de limpieza o podemos evitar que ingresen nuevos residuos al río haciendo mejores tratamientos de los residuos sólidos. Pero el microplástico que está hoy no lo podemos sacar y vamos a tener que convivir él en los próximos años”.

Por otro lado, los científicos están analizando cuánto impacta este problema en la biota. “Hemos encontrado evidencias de microplástico en peces, es decir que lo están ingiriendo. El principal efecto negativo de los plásticos en la salud de los peces es el bloqueo intestinal, la disminución de la reproducción y un debilitamiento general que los hace más vulnerables frente a los depredadores”, sostuvo. Por otro lado, advirtió que la biota también puede sufrir potencialmente efectos tóxicos, cuyo alcance aún se desconoce, porque muchos plásticos liberan sustancias tóxicas, como plaguicidas y metales pesados.

 

 



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