El Club Juventud Urdinarrain celebró 57 años de historia

Si bien su creación data del año 1960, fue en el año 1963 donde quedó marcada su fundación. Este 17 de Abril el Club Juventud Urdinarrain celebró 57 años.

Esta es la historia de una institución que crece pujante de la mano de los dirigentes que trabajan todos los días a pulmón y ponen ellos mismos las manos a la obra.

Un diario de la época refleja que, en el corazón de una zona humilde, y con una barriada populosa (E. Podestá y Alvear), nace en octubre de 1960, el Club Juventud Unida.

Don Juan Jorge Stauber es considerado el pionero y fundador de la institución (nombre que lleva el actual estadio de fútbol), y pese a que sumo un interesante grupo de gurises de Urdinarrain, y toda la zona vecina, estuvieron durante 3 años participando solo en torneos amateurs de la región.

En el año 1963 se decide la participación oficial de la institución en la Liga Departamental de Fútbol de Gualeguaychú, y el 17 de abril de ese año se constituye lo que hoy conocemos como “JUVENTUD URDINARRAIN”. Cambiando así el “Unida”, por la existencia del equipo Decano en la ciudad cabecera.

Los primeros presidentes de la institución (entre 1960-1965) fueron Antonio Muñoz, Juan Jorge Stauber, Felipe Baez, y Raúl O. Miño (padre del actual presidente Marcelo Raúl Miño).

Así empezó la participación futbolística de “LA JUVE”, y el primer clásico se jugó ese año en la cancha de calle Podestá, donde el local venció 2 a 1, a quién aún sigue siendo el clásico rival Deportivo Urdinarrain.

Los goles de los auriazules vinieron de la mano de Gregorio “afanancio” Viera, y el descuento azul lo marcó Plaqueta Praderio. La ubicación de la cancha del club en la barriada más humilde, donde muchas de las familias procuraban la subsistencia de la cacería, y que muchos de sus jugadores incluso eran peones o trabajadores rurales, hizo que en forma despectiva se los bautizara con el mote de “LIEBREROS”.

Hasta 1967 el Club participa en la Liga de Gualeguaychú, y desde ese año hasta 1985 pasó a jugar en la Liga Regional de Basavilbaso, donde obtiene buenas actuaciones, algunos sub campeonatos, pero ninguna estrella en 1ra. División.

Durante esos años la institución crece en cantidad de hinchas y simpatizantes, pero realmente casi nada en la parte infraestructura. Orlando “Tijera” Charadía, quien fue el alma de la institución durante esos 20 años, apoyado naturalmente por Don Juan Jorge Stauber, narra los avatares de ser el club más pobre, ubicado en la barriada más humilde, con seguidores de las familias más vulneradas, y trabajar sin apoyo necesario del estado.

Todo parecería revertirse a partir del año 1984. Por entonces se decide retornar a la Liga Departamental de Gualeguaychú, el club consigue la vigencia de la Personería Jurídica, y suma un grupo de dirigentes muy jóvenes, que a la postre serían determinantes para la actualidad del club.

En el año 1986, obtiene el título de la divisional “B” de nuestra liga, y el proyecto de los nuevos dirigentes, de desarrollo institucional, debido al crecimiento exponencial en cuanto a hinchas y simpatizantes, hace que analicen la compra de un nuevo predio, ya que el actual solo contaba con una hectárea, debiéndose ocupar las calles para desarrollar los eventos de fútbol.

Compra de un campito

Así adquieren un campito cercano a la Ruta Provincial Nº 20, que luego permutan por el actual predio ubicado en Bvard. Rivadavia y Pertegarini. Por entonces el lugar solo era un monte con una laguna, una zona totalmente inundable.

A pulmón con muchísimo trabajo humano, a puro pulmón de dirigentes y simpatizantes, comienza el desmonte, y luego rellenado del terreno (con tierra pedido al municipio de la construcción de las lagunas sanitarias).

Cuchariando fines de semanas enteros, el grupo de trabajo liebrero, al comando del por entonces joven presidente Marcelo Raúl Miño, concluyen en el año 1992 la primera parte del estadio con alambrado olímpico, tribuna de cemento y túnel, de esta manera sacando al Estadio Municipal Gualeguaychú, se constituye en la 1er. institución del departamento en contar con estas características.

En lo que respecta a lo deportivo, al año siguiente -1993-, de la mano del joven entrenador Miguel Ángel Chareun, obtiene el título de la Divisional “B”, de la que emigraría para siempre.

Por entonces comienza a desarrollarse el proyecto de fútbol infantil del club encabezado por el cura local Padre Horacio Mogni, y el Cdor. Roque Bozzano, que hoy alberga a cientos de chicos con una Comedor Comunitario Infanto juvenil que es un ejemplo.

La institución logró armar además en estos años, con un arduo trabajo de sus dirigentes, y por sobre todo, con mano de obra que ellos mismos ponen a cada una de las cosas que hacen, y de muchas personas que se acercan a colaborar con ellos: Una sede social, un salón con cancha de bochas, dos canchas de fútbol 5 (una de ellas con sintético), y una cancha de tenis.

En el año 2011 los LIEBREROS, con una sólida base de chicos formados en el club de entre 15 y 19 años, obtienen el primer campeonato de 1ra. División, y en el 2012 participaran del Torneo del Interior o Argentino “C”, torneo que luego se transformó en el Federal C y al cual Juventud Urdinarrain logro coronarse campeón siendo el título más importante de su historia.



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